Simon no ve razones válidas en el afán de revocar a alcaldesa Susana Villarán.

 

Yehude Simon Munaro. Segundo vicepresidente del Parlamento y ex presidente regional de Lambayeque por dos periodos.

¿Le parece sensata la efervescencia por revocar a alcaldes y presidentes de región?

La revocatoria empezó como acto democrático importante y como derecho de la sociedad a cambiar a autoridades como consecuencia de malos manejos o corrupción, pero se ha convertido en la venganza de los perdedores y rivales políticos. Y ahora también en luchas entre derechas e izquierdas o posiciones antagónicas que podrían terminar produciendo anarquía en democracia. Es derecho legítimo pero por poderes mediáticos o intereses políticos se desvirtúa. Ayer en un supermercado una señora me dijo: “Hay que revocar a la congresista Villarán”. Varios medios están desinformando y eso es peligroso.

¿Quiere decir que estos procesos generan inestabilidad?

Producen inestabilidad bárbara: algunos alcaldes en el primer año empiezan a aprender, algunos no tienen ningún banco de proyectos para obras y otros ni siquiera tienen presupuesto por deudas inmensas.  Los presidentes regionales que recién empiezan a gobernar ya tienen conflicto encima y el segundo año ya hacen campaña para evitar la vacancia. Así no pueden trabajar.

¿Es usual que cada autoridad forme comités contra vacancia?

Y nadie gobierna. Al tercer año difícilmente se alcanza el porcentaje para revocar y la autoridad ya perdió dos años.  Porque al tercero empieza de nuevo la campaña electoral. Lo que empezó como una propuesta de respeto al elector se convierte en arma política de rivales. Con las revocatorias nunca termina la campaña electoral.

¿Al primer año una autoridad puede hacer obras?

Es complicado. Muchas autoridades nunca tuvieron experiencia de gestión pública, la palabra SNIP (Sistema Nacional de Inversión Pública) les suena a ruso. Por eso los partidos deben fortalecer la capacitación de candidatos porque los primeros meses son de aprendizaje. Encima, muchos pierden el tiempo persiguiendo al antecesor y los perdedores preparan condiciones contra la nueva autoridad. Entonces el país se vuelve una anarquía.

¿Le parece que la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, debe ser revocada?

No, ella tiene una administración mucho más transparente  y no hay ninguna denuncia por corrupción. Tiene una mirada diferente a Lucho Castañeda, que hizo obras importantes pero olvidó a los ciudadanos. Era una visión de ciudad bonita, y creo que Villarán busca una ciudad habitable. Pero con la basura o delincuencia siempre habrá problemas y todos tenemos responsabilidad.

¿Usted diría que es un proceso netamente político?

Susana Villarán no ha sido hasta hoy una extraordinaria alcaldesa. Cometió errores de aprendizaje, pero tampoco es que no hizo nada. Vacar siempre es golpear el corazón de la democracia, y si fuera corrupta yo firmaría, pero no hay justificación.

 Con base en su experiencia, ¿es cierto que una autoridad gasta recursos y tiempo en defenderse de la vacancia y termina descuidando la gestión?

Por suerte no corrí ese peligro cuando fui presidente regional. Hay factores como trabajar con gobiernos centrales y tener contacto con la población. En el caso de Lima la elección fue polarizada, ni siquiera entre Lourdes Flores y Susana, sino con algunos medios que nunca aceptaron su triunfo y elementos del partido de Castañeda que toman como personales las investigaciones y el caso Comunicore. El tema es muy político y no solo arrastrará a Villarán sino también al gobierno central. Estamos muy polarizados y maniqueos, y Susana está pagando esta situación.

¿La revocatoria es regulable?

Sí, hay que trabajar una propuesta para mantenerla en casos de corrupción y además modificar el presupuesto participativo.

Por otro lado, ¿la elección de magistrados del Tribunal Constitucional y Defensor del Pueblo se logrará este mes?

Hubo avance en consenso al 90%, pero se retrocedió porque algunas bancadas vetan a ciudadanos y el partido que los propone no cede.

¿Se refiere al sistema de invitación que se pretende?

La idea fue para no maltratar a candidatos.

El fujimorismo y Concertación aseguran que el oficialismo quiere forzar candidaturas.

Yo estoy convencido de que hay que conversar y el fujimorismo debe aprender a ceder sin tener toda la verdad.

 ¿Abordarán el caso Chehade?

El lunes, y habría que ver si se justifica el desafuero. Trato de ser imparcial, que no me gane lo mediático sino lo racional. Y ayudaría mucho que renuncie a la segunda vicepresidencia. Si no lo hace, es evidente que la votación será por el desafuero.

Fuente: Marco Sánchez./ larepublica.pe
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