UN GUERRERO PERUANO, QUE AMA SU PATRIA

Publicado: 18 diciembre 2012 en Deportes, DESARROLLO, Futbol, Internacionales, Locales, Nacionales, Noticias
Etiquetas:, , , , , ,

El ‘Krieger’ es la carta ganadora del Corinthians. Sus goles y su fútbol encarrilaron al ‘Timao’ a conquistar el Mundial de Clubes. Pasó por Alianza Lima, Bayern Munich y Hamburgo, pero igual no se cansa de hacer historia.

Paolo Guerrero

De niño siempre soñó con ser futbolista. Él no pedía carritos ni muñequitos y menos robots, cuando se acercaba su cumpleaños o la NavidadPaolo era feliz si alguien le regalaba una pelota. Desde los cinco años empezó a patear un balón y a cada rato le rogaba a su papá que lo llevara al parque a jugar. Don José, chorrillano de pura cepa, muchas veces negaba con la cabeza el pedido de su hijo, pero el inquieto niño siempre lo convencía ante tanta insistencia. Entonces el papá se ubicaba en el medio del arco, mientras su hijo acomodaba la pelota para el primer remate. Se imaginaba estar en un estadio y corría a celebrar. De esta manera el pequeño José Paolo Guerrero Gonzales iniciaba su romance con el balompié. De buen físico y con mucha personalidad, el nacido el 1° de enero de 1984era el ídolo y referente de los chicos de su barrio. Hasta que un día se animó a probar suerte en Alianza Lima, club donde su tío José “Caíco” Gonzales Ganoza perdió la vida en aquel fatídico 8 de diciembre de 1987 en Ventanilla.

A partir de ese momento todo cambió para él. Llegó con tan solo 8 años y con muchas ilusiones. A todos los entrenamientos y partidos de la categoría iba acompañado de  su mamá, doña Petronila, quien gritaba hasta quedarse afónica los goles que anotaba su hijo jugando en las divisiones menores del club victoriano. Fueron más de 100 los que anotó Paolo haciendo dupla con su gran amigo y cómplice de miles de aventuras Jefferson Farfán.

Tiempo después, ambos subieron a la Sub 20 de Alianza al mando del profesor Julio García, quien lo recuerda como un chico con mucha técnica y temperamento. Era de los jugadores a los que no les gustaba perder y cuando lo hacía se iba a un rincón del vestuario a llorar de bronca. “Paolo siempre ha sido picón. Cada vez que perdía pateaba los paneles de publicidad. Él con solo 16 años ya jugaba en la Sub 20 de Alianza y era la figura. Era muy respetuoso y muy profesional”, nos cuenta el DT García.

Si bien era bueno para hacer goles, no lo era tanto para los estudios. En el colegio Los Reyes Rojos, de Barranco, dirigido por el educador Constantino Carvallo, paraba enemistado con los libros.

El 2001 es promovido al primer equipo, pero Franco Navarro nunca lo miró con buenos ojos. Y tan solo le dio 10 minutos en un amistoso contra Peñarol. Paolo andaba aburrido y con ganas de darle un giro de 180 grados a su carrera. Hasta que llegó la oferta del Bayern Munich. Esta contratación acabó en un conflicto entre Alianza y el equipo alemán. Su caso se elevó a la FIFA porque Guerrero tenía aún contrato con Alianza, pero no como profesional. En el club bávaro jugó primero en el Bayern II.  Aquí tuvo como maestro al legendario “Torpedo”, Gerd Müller. En primera división debutó el 23 de octubre de 2004 ante el Hansa Rostock. En ese mismo equipo jugaba Claudio Pizarro. El “Depredador” jugó 4 temporadas y anotó 13 goles: 11 en la Bundesliga y 2 por Champions.

Tiempo después le llegó la hora al Hamburgo de gozar con sus goles. Marcó 51 tantos en seis temporadas.

Pero no todo fue color de rosa para Guerrero en la Bundesliga. El 2010 protagonizó un bochornoso incidente al final de un partido de liga con el Hannover 96. Ahí le lanzó un botellazo a un hincha y fue suspendido 5 fechas y multado con 20 mil euros.  Asimismo, una temporada después le propinó una patada al arquero del Stuttgart Sven Ulreich, que le costó ocho fechas de castigo.

Aburrido de su estadía en Alemania, estudió una oferta del Corinthians y la aceptó. Guerrero se tenía mucha fe en ganarse el cariño de los torcedores del “Timao”. Porque sabe que debajo de su piel conviven y se retroalimentan los requisitos que posee un verdadero crack: rebeldía bien entendida, talento, picardía, temple y potencia.

Al “Depredador” le sobra luz propia para iluminar el camino. Y si ese trayecto es complicado, más brilla, como lo hace cada vez que viste la camiseta de la selección nacional o en el Mundial FIFA de Clubes, donde tocó la gloria al salir campeón con el Corinthians. Su gol ante el Chelsea refleja lo valioso que es Guerrero para el “Timao” y para sus hinchas, que seguro andan recolectando dinero para hacerle un monumento en una de las plazas de Sao Paulo.

Este es Paolo Guerrero, un chico de bandera. Nuestro emblema en el planeta fútbol. Porque, como reza el dicho, el Perú tiene talento.

RECUERDOS DEL ‘DEPREDADOR’

Guerrero hizo su debut con la selección nacional a los 20 años ante Bolivia. Jugó la Copa América 2007 y le anotó un gol a Uruguay. Pero su momento cumbre con la camiseta rojiblanca fue en la Copa América 2011, donde anotó cinco goles y se erigió como figura excluyente de Perú. Es el máximo goleador en actividad de nuestra selección de fútbol con 19 tantos.

Llegó a anotar cinco goles consecutivos en cinco encuentros oficiales disputados en el estadio Imtech Arena, con lo cual superó la marca del mítico Uwe Seeler, que tenía cuatro tantos consecutivos.

EN CIFRAS

2003 fue goleador en la liga regional sur con el  Bayern Munich II.

2007 ganó la Copa Intertoto con el Hamburgo.

Fuente: LaRepublica / Segundo Alcalde.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.